Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo a quien has enviado” (Juan 17:3). La mayoría de la gente cree en Dios, aún Satanás cree. Pero para recibir la salvación, debemos volvernos a Dios, formar una relación personal, apartarnos de nuestros pecados y seguirle. Debemos confiar en Jesús con todo lo que tenemos y todo lo que hacemos. “Se ha manifestado la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para que quite nuestros pecados. Y todos podemos ser salvos de esta manera, sin importar quienes somos o qué hayamos hecho” (Romanos 3:22). La Biblia enseña que no hay otro camino para la salvación sino a través de Cristo. En Juan 14:6 Jesús dice, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
lunes, 10 de octubre de 2016
Un ministro de Cristo ha de ser un administrador confiado con lo que Pablo llama “los misterios que Dios ha revelado”, esa sabiduría secreta y escondida de Dios, estas valiosas verdades que sólo se encuentran en la revelación de la Palabra de Dios y en ningún otro sitio. Ellos son responsables de dispensarlas continuamente a la congregación, para que vidas sean cambiadas y vividas en la base a estas notables verdades. Estas son verdades sobre la vida, sobre nuestras familias, sobre Dios y sobre nosotros. Estas verdades están más allá de la investigación secular y las encuestas de opinión; no se pueden descubrir por razón natural u observación. Estos misterios, cuando son entendidos, son la base en la cual todos los propósitos de Dios en nuestras vidas son llevados a cabo.
Pablo dice que los administradores deben ser hallados fieles. ¿Fieles en qué? Fieles al dispensar los misterios para que la gente los pueda entender. Puede que falles en muchas cosas como un maestro, como un predicador, un líder de una clase. Quizás no tengas éxito en muchas áreas, pero no falles en esta. Asegúrate de que estás exponiendo los misterios de Dios. Es sobre eso que serás juzgado.
¿Qué son estos misterios? Aquí hay algunos de ellos: Está el “misterio del reino de Dios” (Marcos 4:11). ¿Qué es lo que significa? Significa un entendimiento de Dios obrando en la historia, cómo está obrando por medio de los acontecimientos de nuestro día y de los días del pasado, y cómo utiliza esos acontecimientos para llenar las páginas de nuestros periódicos para llevar a cabo Sus propósitos. Hay el “misterio de iniquidad” (2 Tesalonicenses 2:7), de rebeldía. Esta es la explicación que desesperadamente necesitamos que se nos recuerde continuamente, de por qué nunca somos capaces de hacer progreso cuando se trata de resolver dilemas humanos, por qué cada generación sin excepción repite la lucha, los problemas y las dificultades de la generación previa. Entonces está la oposición a eso: el “misterio de la piedad” (1 Timoteo 3:16). Este es el notable secreto que Dios ha proveído, mediante el cual el cristiano es habilitado para vivir justo en medio de las presiones del mundo con toda su ilusión y todo su peligro, no para escaparnos de ellas, pero para negarnos a conformarnos a ellas y hacerlo en una forma amorosa, cortés. ¿Cuál es el secreto? Es el secreto de una vida impartida: “Cristo en vosotros, esperanza de gloria” (Colosenses 1:27b). Cristo en ti, disponible para ti ―Su vida, Su sabiduría, Su fuerza, Su poder para actuar, disponible para ti― para habilitarte a hacer lo que no piensas que puedes hacer en el momento, pero, cuando eliges hacerlo, encuentras que tienes las fuerzas para desempeñarlo. Ese es el misterio de la piedad, la doctrina más transformadora que jamás haya sido presentada al hombre, radical en su efecto. Entonces hay el “misterio de la iglesia” (Efesios 3:1-6), esa nueva extraña sociedad que Dios está construyendo, que ha de ser una demostración de un estilo de vida totalmente distinto frente a un mundo que nos está observando, y el cual ha de repeler el impacto del mundo sobre ella y, en cambio, ser un impacto sobre el mundo a su alrededor para cambiarlo. Aquellos que son llamados a enseñar esto en la congregación de la iglesia son administradores de ese misterio, confiados con él para mostrarlo y para ayudar a la gente a enfrentarse con los hechos de la vida sin temor y con favor, para que todos puedan experimentar tanto el éxtasis como la agonía de la experiencia cristiana.
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
domingo, 9 de octubre de 2016
POR QUE PERMITE DIOS LOS DESASTRES NATURALES COMO TERREMOTOS, HURACANES Y TSUNAMIS?
Pregunta: "¿Por qué permite Dios los desastres naturales como lo terremotos, huracanes y tsunamis?"
Respuesta: ¿Por qué permite Dios los terremotos, tornados, huracanes, tsunamis, tifones, avalanchas de lodo, y otros desastres naturales? La tragedia del tsunami en Asia a finales del 2004, El huracán Katrina en 2005, en el sureste de los Estados Unidos, y las avalanchas de lodo en el 2006 en Filipinas tienen a mucha gente cuestionando la bondad de Dios. Es triste que con frecuencia los desastres naturales sean nombrados como “actos de Dios” mientras que no se le da “crédito” a Dios por años, décadas, o aún siglos de un clima benéfico. Dios creó todo el universo y las leyes de la naturaleza (Génesis 1:1) La mayoría de los desastres naturales son el resultado de estas leyes en acción. Los huracanes, tifones y tornados son el resultado de la colisión de diferentes patrones climáticos. Los terremotos son el resultado de desplazamientos de las placas en la estructura de la corteza terrestre. Un tsunami es causado por un terremoto submarino.
La Biblia proclama que en Jesucristo subsiste el control de la naturaleza (Colosenses 1:16-17). ¿Podría Dios prevenir los desastres naturales? ¡Absolutamente! ¿Algunas veces influencia Dios el clima? Si, ver Deuteronomio 11:17 y Santiago 5:17. ¿Algunas veces causa Dios los desastres naturales como juicio contra el pecado? Si, ver Números 16:30-34. El libro de Apocalipsis describe muchos eventos que definitivamente pueden ser descritos como desastres naturales (Apocalipsis capítulos 6, 8 y 16). Entonces, ¿Es cada desastre natural un castigo de Dios? Absolutamente no.
De forma muy parecida a la que Dios permite que la gente mala cometa actos malvados, Dios permite que la tierra demuestre las consecuencias que tiene el pecado sobre la creación. Romanos 8:19-21 nos dice que, “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” La caída de la humanidad en el pecado tuvo efectos en todo, incluyendo el universo que habitamos. Todas las cosas en la creación fueron sujetadas a la “vanidad” y a la “corrupción”. El pecado es la causa final de los desastres naturales, así como lo es la causa de la muerte, la enfermedad y el sufrimiento.
Así que, regresamos donde empezamos. Podemos entender por qué ocurren los desastres naturales. Lo que no comprendemos es por qué Dios permite que ocurran. ¿Por qué permitiría Dios que el tsunami matara a más de 225,000 personas en Asia? ¿Por qué permitió Dios que el huracán Katrina destruyera las casas de cientos de miles de gente? Lo que podemos saber es esto... ¡Dios es bueno! Hay muchos milagros asombrosos, que ocurren durante el proceso de desastres naturales –evitando una mayor pérdida de vidas. Los desastres naturales causan que millones de personas reevalúen sus prioridades en la vida. Cientos de millones de dólares en ayuda son enviados para auxiliar a la gente que está sufriendo. Los ministerios cristianos tienen la oportunidad de ayudar, ministrar, aconsejar, orar – y guiar a la gente a la fe salvadora en Cristo. Dios puede, y lo hace, traer grandes bienes de terribles tragedias (Romanos 8:28).
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Respuesta: ¿Por qué permite Dios los terremotos, tornados, huracanes, tsunamis, tifones, avalanchas de lodo, y otros desastres naturales? La tragedia del tsunami en Asia a finales del 2004, El huracán Katrina en 2005, en el sureste de los Estados Unidos, y las avalanchas de lodo en el 2006 en Filipinas tienen a mucha gente cuestionando la bondad de Dios. Es triste que con frecuencia los desastres naturales sean nombrados como “actos de Dios” mientras que no se le da “crédito” a Dios por años, décadas, o aún siglos de un clima benéfico. Dios creó todo el universo y las leyes de la naturaleza (Génesis 1:1) La mayoría de los desastres naturales son el resultado de estas leyes en acción. Los huracanes, tifones y tornados son el resultado de la colisión de diferentes patrones climáticos. Los terremotos son el resultado de desplazamientos de las placas en la estructura de la corteza terrestre. Un tsunami es causado por un terremoto submarino.
La Biblia proclama que en Jesucristo subsiste el control de la naturaleza (Colosenses 1:16-17). ¿Podría Dios prevenir los desastres naturales? ¡Absolutamente! ¿Algunas veces influencia Dios el clima? Si, ver Deuteronomio 11:17 y Santiago 5:17. ¿Algunas veces causa Dios los desastres naturales como juicio contra el pecado? Si, ver Números 16:30-34. El libro de Apocalipsis describe muchos eventos que definitivamente pueden ser descritos como desastres naturales (Apocalipsis capítulos 6, 8 y 16). Entonces, ¿Es cada desastre natural un castigo de Dios? Absolutamente no.
De forma muy parecida a la que Dios permite que la gente mala cometa actos malvados, Dios permite que la tierra demuestre las consecuencias que tiene el pecado sobre la creación. Romanos 8:19-21 nos dice que, “Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.” La caída de la humanidad en el pecado tuvo efectos en todo, incluyendo el universo que habitamos. Todas las cosas en la creación fueron sujetadas a la “vanidad” y a la “corrupción”. El pecado es la causa final de los desastres naturales, así como lo es la causa de la muerte, la enfermedad y el sufrimiento.
Así que, regresamos donde empezamos. Podemos entender por qué ocurren los desastres naturales. Lo que no comprendemos es por qué Dios permite que ocurran. ¿Por qué permitiría Dios que el tsunami matara a más de 225,000 personas en Asia? ¿Por qué permitió Dios que el huracán Katrina destruyera las casas de cientos de miles de gente? Lo que podemos saber es esto... ¡Dios es bueno! Hay muchos milagros asombrosos, que ocurren durante el proceso de desastres naturales –evitando una mayor pérdida de vidas. Los desastres naturales causan que millones de personas reevalúen sus prioridades en la vida. Cientos de millones de dólares en ayuda son enviados para auxiliar a la gente que está sufriendo. Los ministerios cristianos tienen la oportunidad de ayudar, ministrar, aconsejar, orar – y guiar a la gente a la fe salvadora en Cristo. Dios puede, y lo hace, traer grandes bienes de terribles tragedias (Romanos 8:28).
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
viernes, 7 de octubre de 2016
JESUCRISTO, TIENE POTESTAD EN EL CIELO Y EN LA TIERRA.
Mateo
28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el
cielo y en la tierra. 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las
naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo; 28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he
aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Unamos
nuestra FE, nuestra disposición y nuestra fuerza para clamar por nuestros
países y hagamos de esa determinación un deber y una responsabilidad diaria
poniéndonos en la brecha ante Dios y haciendo vallado por los nuestros. Dejemos
de ser meros expectadores acostumbrados a ver y dejar pasar. Tomemos la
decisión de protagonizar una revolución espiritual, cual nunca antes, atando y
desatando y reclamando ante Dios el bienestar propio y necesario para cada una
de sus criaturas. ¡Reclamemos a nuestras naciones para Jesucristo!
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
miércoles, 5 de octubre de 2016
COMO CUIDAR A LAS VIUDAS Y A LOS ANCIANOS
COMO CUIDAR
A LAS VIUDAS Y A LOS ANCIANOS.
Génesis.47.1. Vino José y lo hizo saber a
Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas y sus vacas, con todo lo
que tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he aquí están en la tierra de
Gosén.
Génesis.47.2. Y de los postreros de sus
hermanos tomó cinco varones, y los presentó delante de Faraón.
Génesis.47.3. Y Faraón dijo a sus hermanos:
¿Cuál es vuestro oficio? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son
tus siervos, así nosotros como nuestros padres.
Génesis.47.4. Dijeron además a Faraón: Para
morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus
siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán; por tanto, te rogamos
ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.
Génesis.47.5. Entonces Faraón habló a José,
diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a ti.
Génesis.47.6. La tierra de Egipto delante de
ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos;
habiten en la tierra de Gosén; y si entiendes que hay entre ellos hombres
capaces, ponlos por mayorales del ganado mío.
Génesis.47.7. También José introdujo a Jacob
su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.
Génesis.47.8. Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos
son los días de los años de tu vida?
Génesis.47.9. Y Jacob respondió a Faraón: Los
días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y malos han
sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los días de los años
de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.
Génesis.47.10. Y Jacob bendijo a Faraón, y
salió de la presencia de Faraón.
Génesis.47.11. Así José hizo habitar a su
padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor
de la tierra, en la tierra de Ramesés, como mandó Faraón.
Génesis.47.12. Y alimentaba José a su
padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, con pan, según el número
de los hijos.
Rut.1.1. Aconteció en los días que gobernaban
los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a
morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.
Rut.1.2. El nombre de aquel varón era
Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y
Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se
quedaron allí.
Rut.1.3. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y
quedó ella con sus dos hijos,
Rut.1.4. los cuales tomaron para sí mujeres
moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron
allí unos diez años.
Rut.1.5. Y murieron también los dos, Mahlón y
Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.
Rut.1.6. Entonces se levantó con sus nueras,
y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová
había visitado a su pueblo para darles pan.
Rut.1.7. Salió, pues, del lugar donde había
estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la
tierra de Judá.
Rut.1.8. Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad,
volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia,
como la habéis hecho con los muertos y conmigo.
Rut.1.9. Os conceda Jehová que halléis
descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz
y lloraron,
Rut.1.10. y le dijeron: Ciertamente nosotras
iremos contigo a tu pueblo.
Rut.1.11. Y Noemí respondió: Volveos, hijas
mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que
puedan ser vuestros maridos?
Rut.1.12. Volveos, hijas mías, e idos; porque
yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta
noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos,
Rut.1.13. ¿habíais vosotras de esperarlos
hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No,
hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha
salido contra mí.
Rut.1.14. Y ellas alzaron otra vez su voz y
lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.
Rut.1.15. Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se
ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.
Rut.1.16. Respondió Rut: No me ruegues que te
deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y
dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.
Rut.1.17. Donde tú murieres, moriré yo, y
allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte
hará separación entre nosotras dos.
Rut.1.18. Y viendo Noemí que estaba tan
resuelta a ir con ella, no dijo más.
Rut.1.19. Anduvieron, pues, ellas dos hasta
que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad
se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí?
Rut.1.20. Y ella les respondía: No me llaméis
Noemí [“placentera”], sino llamadme Mara [“amarga”]; porque en grande amargura
me ha puesto el Todopoderoso.
Rut.1.21. Yo me fui llena, pero Jehová me ha
vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado
testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?
Rut.1.22. Así volvió Noemí, y Rut la
moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al
comienzo de la siega de la cebada
Proverbios.23.22. Oye a tu padre, a aquel que
te engendró; Y cuando tu madre envejeciere, no la menosprecies.
1Timoteo.5.3. Honra a las viudas que en
verdad lo son.
1Timoteo.5.4. Pero si alguna viuda tiene
hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia
familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable
delante de Dios.
1Timoteo.5.5. Mas la que en verdad es viuda y
ha quedado sola, espera en Dios, y es diligente en súplicas y oraciones noche y
día.
1Timoteo.5.6. Pero la que se entrega a los
placeres, viviendo está muerta.
1Timoteo.5.7. Manda también estas cosas, para
que sean irreprensibles;
1Timoteo.5.8. porque si
alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la
fe, y es peor que un incréduloMarcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
domingo, 2 de octubre de 2016
QUE DICE LA BIBLIA ACERCA DEL DIEZMO
¿Qué dice la Biblia acerca del diezmo
cristiano?"
Respuesta: Diezmar es un asunto con el que muchos cristianos luchan. En muchas iglesias ponen demasiado énfasis en diezmar. Al mismo tiempo, muchos cristianos rehúsan someterse a la exhortación bíblica tocante a ofrendar al Señor. Diezmar / ofrendar intenta ser un gozo, una bendición. Tristemente, casi nunca es ese el caso en la iglesia de hoy.
Diezmar es un concepto del Antiguo Testamento. El diezmo era un requisito de la ley en la cual todos los Israelitas ofrendaban al tabernáculo / templo el 10% de todo lo que ganaban y hacían crecer (Levítico 27:30; Números 18:26; Deuteronomio 14:23; 2ª Crónicas 31:5). Algunos toman al diezmo del Antiguo Testamento como un método de imposición de tributos para suplir las necesidades de los sacerdotes y los Levitas del sistema Mosaico. El Nuevo Testamento en ninguna parte ordena, o aún recomienda que los cristianos se sometan a un sistema legalista de diezmar. Pablo declara que los creyentes deberían apartar una porción de sus ingresos a fin de dar soporte a la iglesia (1 Corintios 16:1-2).
El Nuevo Testamento en ningún lugar señala un cierto porcentaje de ingreso que se deba apartar, solamente dice que ponga aparte algo “según haya prosperado” (1ª Corintios 16:2). La iglesia cristiana básicamente ha tomado la figura del 10% del diezmo del Antiguo Testamento, y la ha aplicado como un “mínimo recomendado” para los cristianos en su ofrendar.
Sin embargo, los cristianos no deberían sentirse obligados a diezmar siempre. Deben dar de acuerdo a su capacidad, “según hayan prosperado”. Algunas veces eso significa dar más que un diezmo, otras veces puede significar dar menos. Todo depende de los recursos del cristiano y de las necesidades de la iglesia. Cada cristiano debería orar diligentemente y buscar la sabiduría de Dios acerca de participar en el diezmo y de cuánto debería ofrendar (Santiago 1:5). “Cada uno de como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Respuesta: Diezmar es un asunto con el que muchos cristianos luchan. En muchas iglesias ponen demasiado énfasis en diezmar. Al mismo tiempo, muchos cristianos rehúsan someterse a la exhortación bíblica tocante a ofrendar al Señor. Diezmar / ofrendar intenta ser un gozo, una bendición. Tristemente, casi nunca es ese el caso en la iglesia de hoy.
Diezmar es un concepto del Antiguo Testamento. El diezmo era un requisito de la ley en la cual todos los Israelitas ofrendaban al tabernáculo / templo el 10% de todo lo que ganaban y hacían crecer (Levítico 27:30; Números 18:26; Deuteronomio 14:23; 2ª Crónicas 31:5). Algunos toman al diezmo del Antiguo Testamento como un método de imposición de tributos para suplir las necesidades de los sacerdotes y los Levitas del sistema Mosaico. El Nuevo Testamento en ninguna parte ordena, o aún recomienda que los cristianos se sometan a un sistema legalista de diezmar. Pablo declara que los creyentes deberían apartar una porción de sus ingresos a fin de dar soporte a la iglesia (1 Corintios 16:1-2).
El Nuevo Testamento en ningún lugar señala un cierto porcentaje de ingreso que se deba apartar, solamente dice que ponga aparte algo “según haya prosperado” (1ª Corintios 16:2). La iglesia cristiana básicamente ha tomado la figura del 10% del diezmo del Antiguo Testamento, y la ha aplicado como un “mínimo recomendado” para los cristianos en su ofrendar.
Sin embargo, los cristianos no deberían sentirse obligados a diezmar siempre. Deben dar de acuerdo a su capacidad, “según hayan prosperado”. Algunas veces eso significa dar más que un diezmo, otras veces puede significar dar menos. Todo depende de los recursos del cristiano y de las necesidades de la iglesia. Cada cristiano debería orar diligentemente y buscar la sabiduría de Dios acerca de participar en el diezmo y de cuánto debería ofrendar (Santiago 1:5). “Cada uno de como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).
sábado, 1 de octubre de 2016
COMO DESCUBRIR LA VOLUNTAD DE DIOS.
COMO
DESCUBRIR LA VOLUNTAD DE DIOS.
Salmos.15.1. [Los que habitarán en el monte
santo de Dios. Salmo de David.] Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?
¿Quién morará en tu monte santo?
Salmos.15.2. El que anda en integridad y hace
justicia, Y habla verdad en su corazón.
Salmos.15.3. El que no calumnia con su
lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino.
Salmos.15.4. Aquel a cuyos ojos el vil es
menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño
suyo, no por eso cambia;
Salmos.15.5. Quien su dinero no dio a usura,
Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará
jamás.
Miqueas.6.6. ¿Con qué me presentaré ante
Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con
becerros de un año?
Miqueas.6.7. ¿Se agradará Jehová de millares
de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi
rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma?
Miqueas.6.8. Oh hombre, él te ha declarado lo
que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar
misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Mateo.5.14. Vosotros sois la luz del mundo;
una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
Mateo.5.15. Ni se enciende una luz y se pone
debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en
casa.
Mateo.5.16. Así alumbre vuestra luz delante
de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro
Padre que están los cielos.
Lucas.9.21. Pero él les mandó que a nadie
dijesen esto, encargándoselo rigurosamente,
Lucas.9.22. y diciendo: Es necesario que el
Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los
principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al
tercer día.
Lucas.9.23. Y decía a todos: Si alguno quiere
venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
Lucas.9.24. Porque todo el que quiera salvar
su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la
salvará.
Lucas.9.25. Pues ¿qué aprovecha al hombre, si
gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?
Lucas.9.26. Porque el que se avergonzare de mí
y de mis palabras, de éste se avergonzará el Hijo del Hombre cuando venga en su
gloria, y en la del Padre, y de los santos ángeles.
Lucas.9.27. Pero os digo en verdad, que hay
algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino
de Dios.
Romanos.13.8. No debáis a nadie nada, sino el
amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Romanos.13.9. Porque: No adulterarás, no
matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier
otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo.
Romanos.13.10. El amor no hace mal al
prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
Romanos.13.11. Y esto, conociendo el tiempo,
que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de
nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
Romanos.13.12. La noche está avanzada, y se
acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las
armas de la luz.
Romanos.13.13. Andemos como de día,
honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no
en contiendas y envidia,
Romanos.13.14. sino vestíos del Señor
Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
2.Pedro.1.3. Como todas las cosas que
pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder,
mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,
2.Pedro.1.4. por medio de las cuales nos ha
dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser
participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay
en el mundo a causa de la concupiscencia;
2.Pedro.1.5. vosotros también, poniendo toda
diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud,
conocimiento;
2.Pedro.1.6. al conocimiento, dominio propio;
al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad;
2.Pedro.1.7. a la piedad, afecto fraternal; y
al afecto fraternal, amor.
2.Pedro.1.8. Porque si estas cosas están en
vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al
conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
2.Pedro.1.9. Pero el que no tiene estas cosas
tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus
antiguos pecados.
1Juan.4.7. Amados, amémonos unos a otros;
porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a
Dios.
1.Juan.4.8. El que no ama, no ha conocido a
Dios; porque Dios es amor.
1.Juan.4.9. En esto se mostró el amor de Dios
para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que
vivamos por él.
1Juan.4.10. En esto consiste el amor: no en
que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a
su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
1Juan.4.11. Amados, si Dios nos ha amado así,
debemos también nosotros amarnos unos a otros.
1Juan.4.12. Nadie ha visto jamás a Dios. Si
nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha
perfeccionado en nosotros.
1Juan.4.13. En esto conocemos que
permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu.
1Juan.4.14. Y nosotros hemos visto y
testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.
1Juan.4.15. Todo aquel que confiese que Jesús
es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
1Juan.4.16. Y nosotros hemos conocido y
creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que
permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
1Juan.4.17. En esto se ha perfeccionado el
amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como
él es, así somos nosotros en este mundo.
1Juan.4.18. En el amor no hay temor, sino que
el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De
donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.
1Juan.4.19. Nosotros le amamos a él, porque
él nos amó primero.
1Juan.4.20. Si alguno dice: Yo amo a Dios, y
aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha
visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?
1Juan.4.21. Y nosotros tenemos este
mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
Marcos.16.15. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Marcos.16.16. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
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